El Partido Verde recibió, entre prerrogativas para actividades ordinarias y para campañas electorales, más de 510 millones de pesos
Hugo Lora
Los tucanes son aves de plumas y pico de colores muy llamativos, por lo que pueden llegar a ser muy atractivos, pero muchas veces lo atractivo y colorido es engañoso. Tienen un pico y una lengua muy extensos y se alimentan principalmente de bayas, semillas, frutos y fruta madura; pero en situaciones de supervivencia y reproducción son capaces de comer huevos de otras aves. Viendo como se comporta este animal, podemos saber que no es coincidencia que el Partido Verde lo haya escogido como su logotipo.
Este es el partido que más ha crecido durante este sexenio (de 16 a 44 diputados federales) y casi siempre ha sido un satélite de los partidos dominantes: en el 2000 con el Partido Acción Nacional (PAN), en el 2012 con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y ahora con Morena. Tiene una historia que parece repetirse cada vez que nos encontramos en año electoral: en 2015 el Instituto Nacional Electoral (INE) los multó con 67 millones de pesos por no cumplir la orden de quitar sus anuncios de los cines; ese mismo año, los multaron con 7 millones de pesos más por violar la veda electoral con varios ‘influencers’ en Twitter. En total, los sancionaron por 496 millones de pesos por violaciones a las leyes electorales. Después del proceso electoral que acabamos de vivir, el Consejo General del INE multó con 40.9 millones de pesos a este partido y le retiró la propaganda por un año, por pagar a 104 ‘influencers’ para que durante los dos días anteriores a la elección (periodo de veda electoral) usaran sus redes sociales para difundir mensajes a favor del Verde.
El Partido Verde recibió, entre prerrogativas para actividades ordinarias y para campañas electorales, más de 510 millones de pesos. Solo le están cobrando el 7 por ciento de lo que recibió y le quitaron propaganda en un año que no es electoral ¿Creen que este es un castigo justo? ¿Creen que les importó pagar la multa? Al igual que su mascota oficial, este partido es capaz de hacer lo que sea con tal de permanecer vivo en su hábitat natural: la política mexicana.