La expectativa es que con un plantel compacto pueden competir. Con hombres clave pueden hacer que los jugadores menos virtuosos suban su nivel y defiendan con gallardía a la institución.
La realidad es que quienes deberían ser los hombres clave como Montero y Dos Santos no están comprometido. Dejando claro que los dueños arriesgan su dinero y no quieren estos resultados, es un hecho señalar que sus decisiones no han sido certeras en cuestión de contrataciones.
EL TÉCNICO
¿Quién en Querétaro no quiere a Pity? Con trabajo se ganó a la afición plumífera. La expectativa es que conjunte un equipo modesto y lo convierta en alegrías para la ciudad. Nadie le pide títulos. Se le piden satisfacciones.
La realidad lo está superando. Después de una buena temporada donde salvó la multa y accedió a repechaje, su equipo se ha desdibujado. ¿Cómo competir con la materia prima que tiene? Aquí es donde debe mostrar su mano.
EL PLANTEL
El ADN de los Gallos Blancos es la lucha. Su afición creció con equipos combativos que muestran hambre de triunfo. La expectativa es que los jugadores que vengan se adhieran a esa filosofía.
La realidad es que desde la tribuna se ve un equipo apagado, sin ganas, y sin convicción. Si los de la cancha no quieren, no importan los esfuerzos del cuerpo técnico y la directiva.
LA AFICIÓN
La llegada de Imagen en 2014 y Caliente en 2019 hizo que la afición se ilusionara con un equipo con fuerza económica y con una infraestructura para competir por títulos. La expectativa de buenos refuerzos y un plantel sólido genero muchas ilusiones.
La realidad es que esas ilusiones deben borrarse. Hay que ser críticos con lo que hay.