La retirada de Afganistán le ha resultado catastrófica al presidente norteamericano, a pesar de no haber sido él, sino su antecesor, quien la negoció. Tanto, que ha puesto en peligro la reelección de los demócratas en 2024.
Biden podría haber marcado distancia de las negociaciones de Trump con el Talibán, sobre todo en las fechas que pactó. Tenía todo el apoyo de su partido y de sus numerosos aliados en la aventura afgana. Pero inexplicablemente asumió la lógica de Trump, de terminar al fin una guerra interminable, lo que estaba dirigido para convencer a las masas votantes, no a la lógica de la ‘realpolitik’.
No lo pudo haber hecho peor. La repentina retirada, sin siquiera comunicarla a sus aliados que hoy, sobre todo los británicos, están furiosos con Biden y utilizan toda clase de recursos para lograr que se aplace la fecha, para lograr mejores condiciones a los afganos que les ayudaron en la lucha contra el Talibán.
Muy propio de él, Donald Trump ha fustigado sin ninguna consideración a Biden por este retiro, sin mencionar que él ordenó mantener negociaciones con el Talibán, que culminaron en la firma de un acuerdo en Catar en febrero de 2020, por el cual Estados Unidos se retiraría de Afganistán a cambio de que los talibanes no hospedaran en su territorio terroristas y que negociaran con el Gobierno su participación en el poder. La postura de Trump es característica de los populistas y de los cínicos.
Pero Biden no se ayudó en nada y su actuación no la tuvo Mike Pompeo, el secretario de Estado de Trump, quien firmó el acuerdo. Con ello, y con el caos que provocó, será Joe Biden quien pague el costo político ante los votantes y en la confianza de sus principales aliados, algo que Trump labró a pulso en su periodo.
No será Joe Biden quien busque la reelección en 2024 por edad, pero ha torpedeado con su indolencia el camino de su vicepresidente Kamala Harris, quien tampoco se ha caracterizado por su brillantez en el escenario internacional. Con ello, está pavimentando el regreso de Trump, quien en caso de regresar, tendrá un año más de edad que la que hoy tiene Biden. La gerontocracia norteamericana no le ha ayudado a su país.