Todos conocemos esta canción del maestro Armando Manzanero (QEPD) y parece que este aire romántico y de seducción comienza a entrar por las ventanas del recinto legislativo de San Lázaro, invadiendo los cuerpos de todos los legisladores. De repente, los antes tiranos de Morena comenzaron a sentir un aprecio especial por la oposición y sus líderes. Al parecer, la frase popular es muy cierta: “Del amor al odio hay un solo paso”.
Este cortejo comenzó el día de ayer, cuando los legisladores de la LXV Legislatura federal rindieron protesta y se designó a los presidentes tanto de la Mesa Directiva como de la Junta de Coordinación Política, los dos órganos más importantes dentro de la Cámara. La primera será presidida por Sergio Gutiérrez Luna, diputado de Morena, y la segunda, por el coordinador parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rubén Moreira. Esta última es donde se impulsan acuerdos que agilicen el trabajo legislativo y que se relacionen con asuntos que requieran votación en el Pleno; es decir, aquí es donde se define cómo votará cada uno de los grupos parlamentarios y además es la que maneja todo el presupuesto de la Cámara.
Esta decisión no cae como una sorpresa después de ver la composición de la Cámara en esta Legislatura, en donde tenemos dos números importantes: 53 y 56. 53 son los votos que le hacen falta para lograr la mayoría absoluta y 56 son los diputados que harán falta para que Morena y sus aliados, el Partido del Trabajo y el Verde, tengan mayoría calificada. El PRI cuenta con 70, más que suficiente para ayudar a Morena en sus intentos de reformas constitucionales. Por ello, la designación del exgobernador Moreira es mucho más que un guiño; es una caricia en la rodilla, como dice la canción. Esperemos que este claro avance frente a la oposición sea uno que la empodere y no sea uno que la doblegue frente a los deseos del presidente y su partido. Los legisladores que empezarán su labor el miércoles tienen una responsabilidad con todos nosotros, no con ningún partido ni con ningún mandatario.