La importancia de la vacunación radica en la alta posibilidad de sobrevivir ante este terrible virus. Permear en el total de la población mexicana ha sido un reto que nuestro país aún no supera con ventaja.
Desde el 24 de diciembre, día en que inició el Plan de Vacunación en México, más de 62 millones de personas han recibido al menos una dosis contra la COVID-19 y 42 millones cuentan con el esquema completo; vamos avanzando.
Se reporta ante la Secretaría de Salud a nivel federal los siguientes estados:
CDMX: 93 por ciento, Querétaro: 92 por ciento, y Quintana Roo: 86 por ciento, que cuentan con dichos porcentajes obteniendo casi un total de habitantes vacunados, y más abajo están Sinaloa, Yucatán y San Luis Potosí, que asemejan un 83 por ciento a 85 por ciento.
México cuenta actualmente con convenios con las farmacéuticas Pfizer-BioNTech, CanSino, COVAX, AstraZeneca, Sputnik V y Sinova, pero aún podemos observar que hay entidades sin cobertura en vacunas como Veracruz, con un 57 por ciento; Oaxaca, con 55 por ciento; Campeche, con 53 por ciento; Puebla, con 48 por ciento, y el sur en Chiapas, con 47 por ciento.
Las muertes aún son alarmantes, pero de ahí, la sensibilización para cuidarnos, cuidar a los demás y vacunarnos. Siguen las jornadas de segunda dosis; a nueves meses de que inició la vacunación, únicamente uno de cada tres mexicanos tiene este esquema completo.
Siguen y siguen las familias despidiendo a sus seres queridos. A todas ellas, mi enorme abrazo, y por ello, esta participación pública que surge de la importancia para formar hábitos saludables, comer sanamente, realizar actividades físicas, no acercar vicios de sustancias nocivas y, por supuesto, la necesidad de seguir usando cubrebocas, seguir atendiendo las medidas protocolarias y cuidarnos.
Todo podrá volver a la normalidad algún día. Ojalá y también con eso, salvemos más vidas… ojalá.