Hace tres semanas exactamente, en este mismo espacio, hablamos de quienes llegarían a la Serie Mundial. El pronóstico fue acertado: Bravos de Atlanta y Astros de Houston. El análisis que expliqué aquel día fue basado en una breve observación estadística.
Simplemente llegaron los mejores en porcentaje de oportunidades al bat, entre otros factores. Ahora son los parejos en otros departamentos, jonrones, ‘hits’, y otros dificultan dar un pronóstico para llevarse el ‘clásico de otoño’. Yo diría que ganarán los Bravos de Atlanta; al menos son mis favoritos para llevarse la serie en cinco juegos.
Ya que estamos hablando de pronósticos, el basquetbol profesional de nuestro país está llegando a su punto más alto, los ‘playoffs’. El equipo queretano de Libertadores de Querétaro está compitiendo por llegar a la final de la zona oeste y de ahí, por el campeonato de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP). Tampoco podría dar un pronóstico porque el corazón me ganaría; sin embargo, sí puedo decirle, amable lector, que la quinteta dirigida por el ‘coach’ de la selección nacional, Omar Quintero, tiene los elementos necesarios para llegar a la final de LNBP. Los números lo respaldan. Tan solo es la mejor ofensiva de la liga, tiene al líder anotador y MVP, Vander Blue. Es segundo mejor equipo visitante y local, respectivamente.
Los rivales y el nivel de la liga están fuertes. Soles de Mexicali (que juega en Tijuana), Astros de Jalisco, Abejas de León, Fuerza Regia de Monterrey y Dorados de Chihuahua han demostrado que sus jugadores son explosivos, dinámicos, certeros e inteligentes. Cuentan con entrenadores capaces para definir estrategias que marquen diferencia.
Como todo en el deporte, habrá que esperar a que se jueguen los partidos, porque cualquier cosa puede suceder. Juegan este sábado en el Auditorio José Ma. Arteaga, ahí en la avenida Universidad en pleno Centro Histórico. Me cuentan que habrá lleno en el 40 por ciento de foro permitido. Le deseamos éxito a nuestros Libertadores de Querétaro, en espera de que den un brinco protagónico en la liga; están muy cerca.