Se acabaron las vacaciones para Lozoya. Fue detenido después de ocho horas de audiencia e ingresó al Reclusorio Norte, donde ya pasó sus primeras noches, y le aseguro que pato lo que se dice pato no cenó.
Su salidita en las lomas provocó que más de uno se dejara de hacer pato y diera por fin un giro al caso que derrochaba impunidad.
A todo esto… ¿cómo está Pemex? Literalmente en coma, y no es una exageración. La cosecha del agrónomo Romero llegó y, en el tiempo que lleva al frente, ya registra una pérdida de más de 66 mil millones de dólares, ¡un billón 320 mil millones de pesos! ¡Ájale! Tirado a la basura el doble de todo el presupuesto de salud de este año.
Esto quiere decir que, durante este sexenio, la petrolera ha perdido más de 40 mil millones de pesos mensuales. Esto es equivalente a un ritmo de pérdida de 913 mil 742 pesos por minuto.
¿Se quejaban del costo del avión presidencial? Pues el agrónomo petrolero Octavio Romero ha llevado a que Pemex pierda la cantidad suficiente para tener una flotilla de aviones de mil 148 aeronaves de lujo.
Pa’ que vean que la 4T no se anda con fregaderas cuando de dar el avión se trata.