En estos días, en muchas organizaciones se dan tanto los festejos de fin de año como las reuniones para evaluar los avances y planear el futuro. Definir una meta es tan importante como determinar el cómo se medirá. Un error común es fijar un aumento de ventas general para todas las áreas de la compañía, para todas las regiones o para todos los vendedores. Con más información pueden comprender que toda meta está en función de comportamientos históricos y también de una buena ejecución de la estrategia.
Veamos un ejemplo con el avance en la vacunación. A principios de año, las filas para recibir una vacuna eran enormes y hoy vemos que los puestos que ofrecen vacunas están solos y hasta ofrecen a todo el que pasa que se vacune. La meta de vacunar a todo México ya no radica en la cantidad de vacunas, sino en otros factores. Mientras la estrategia inicial era abastecer de producto, ahora debería cambiar.
Las escuelas de administración insisten mucho en escuchar al cliente, usuario o ciudadano y es cierto que debemos hacerlo. Antes de restricciones de entrada, obligación u otra estrategia, sería mejor pedir a quienes no se han vacunado que expliquen su justificación. Para que sea efectiva la planeación, no se olvide de incluir la opinión de su cliente. ¿Usted qué opina?