Cada año, escuchamos de los accidentes de peregrinos en su viaje de devoción. Mientras se trabaja en crear autos autónomos, no se ve posible migrar a peregrinaciones digitales. ¿Qué opciones pueden ayudar a crear condiciones mínimas de seguridad si no han logrado su éxito las medidas de seguridad que posiblemente se han llevado a cabo? Veamos un ejemplo en el mundo.
Una de las mayores concentraciones del mundo es el ‘Camino a Santiago’ que tiene múltiples rutas y todo el año existe la posibilidad de hacerlo. En algunas rutas y tramos hay peligros por lo angosto del camino, pero en general se ha creado una ruta con vistas espectaculares y que las disfrutan hasta personas sin alguna intención religiosa. En México, se ha optado por cederles las carreteras en lugar de crear rutas dedicadas con seguridad y servicios que requiere esta noble y ardua caminata.
La unión hace la fuerza y sería un logro unir la fe de los peregrinos y la inteligencia de autoridades, organismos y academia, para encontrar alternativas que permitan ofrecer una ruta digna a nuestros peregrinos que pueda transformar los riesgos de accidentes en alternativas religiosas y turísticas. ¿Usted qué opina?