El inicio de año va a traer una escalada de precios que en 2021 permaneció contenida. Por un lado, se justificará por la escasez de materias primas; por otro, los precios que aumentan o simplemente por ajustes anuales. Sin embargo, el aumento de precios será también el reflejo de un ajuste de los principales factores de producción: el trabajo reflejado en el salario y el precio de la tierra o del sector inmobiliario.
Como todos padecimos los recortes de horarios para realizar nuestras compras, también en algunos momentos nos benefició la reducción de horas o el trabajo en casa. Con el paso del tiempo las horas trabajadas fueron más en formato virtual que las ahorradas por el tiempo de transporte. Las empresas ahorraron costos por la disminución de energía eléctrica en sus instalaciones y muchos dejaron de rentar espacios de trabajo. Muchas oficinas se mudaron a ciudades más baratas y otras aprovecharon para instalarse en los lugares desocupados.
Este desajuste de horas y de costos deberá llevar a nuevos precios este 2022. Es importante que todas las organizaciones revisen sus costos y determinen una rentabilidad acorde a la productividad de los factores de producción. ¿Usted ya conoce cómo será más rentable su organización este 2022?