Logo Al Dialogo
16 de marzo 2022

Se puede comprender que el conflicto provocado por la invasión rusa haya trastornado varios planes y promesas del entonces candidato demócrata

Alejandro Gutiérrez

Una de las acusaciones que el entonces candidato presidencial Joe Biden lanzó contra su contendiente, el expresidente Donald Trump, fue que este abrazaba a dictadores. En efecto, sus encuentros con Putin, con el norcoreano Kim Jong-un y con el príncipe heredero saudita Mohamed bin Salman fueron criticados por los pobres o nulos resultados obtenidos para el liderazgo norteamericano en el mundo.

Con la prohibición de comprar más petróleo ruso, como represalia por la invasión a Ucrania, el actual presidente de Estados Unidos ha enviado una delegación de alto nivel a Venezuela para entrevistarse con el dictador Nicolás Maduro y sondear las posibilidades de adquirir petróleo venezolano.

Se puede comprender que el conflicto provocado por la invasión rusa haya trastornado varios planes y promesas del entonces candidato demócrata. El conflicto echa por tierra su oferta de deshacerse paulatinamente de la dependencia de los combustibles fósiles, en este caso el petróleo, para dar paso a nuevas energías más limpias. Lo que no puede admitirse es que le dé un reconocimiento de facto al tirano venezolano.

Biden pasa por encima del reconocimiento de más de 60 países a Juan Guaidó como presidente venezolano, junto con las imposiciones ilegales de Maduro en los poderes legislativo y judicial de su país. Con la visita, el Gobierno norteamericano avala los crímenes, la corrupción y el haber llevado a su país a niveles de miseria jamás antes vividos en Venezuela. Por si no fuera suficiente, aplasta las ilusiones y esperanzas de los opositores que han sufrido toda clase de persecuciones ilegales, arrestos y muerte.

“Estados Unidos no tiene amigos; tiene intereses” es una frase atribuida al exsecretario de Estado, John Foster Dulles, y la visita-reconocimiento de Nicolás Maduro parece confirmar la máxima. De nada vale luchar contra la dictadura, la pérdida de libertades, el hambre y la inseguridad. No importa que Maduro encabece un cártel de narcotráfico, que esto haya sido señalado y se hayan ofrecido cuantiosas recompensas a quienes colaboren con la detención de los responsables.

En momentos en que se pugna por lograr la hegemonía mundial, que tres grandes potencias y sus aliados se alistan para la lucha económica, política y tal vez militar, el liderazgo norteamericano se muestra cada vez más débil y menos confiable.

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados