Hace algunos meses es este espacio, expusimos el fenómeno que se estaba formando entorno al deporte femenil de conjunto. En aquella ocasión poníamos el ejemplo del equipo femenino de futbol del Barcelona FC y el llenazo que hicieron en el Nou Camp de la capital catalana con la asistencia récord de 91 mil almas en un partido de la “Champions” ante el Wolsburgo de Austria.
El registro era una muestra de que los aficionados en el mundo están buscando un producto deportivo que si bien ha tenido una gran difusión en los últimos años, la asistencia en los estadios nunca había superado lo que un partido de la rama varonil había generado, al menos en estas instancias.
También hablamos que esto debía permear en ligas que están naciendo en el ámbito deportivo. Es el caso de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional Femenil que es espejo de la LNBP y donde juegan las Libertadoras de Querétaro en el Auditorio José Ma. Arteaga. La temporada empezó en abril y se ha convertido en un punto de encuentro para las queretanas y los queretanos.
El pasado viernes, en el duelo definitivo para calificar a la final de la zona sur, la quinteta local prácticamente abarrotó el inmueble queretano (de acuerdo al cupo COVID del 80%) y los aficionados tuvieron como recompensa un gran partido de las jugadoras dando como resultado calificar a la final que ya se está jugando ante los Astros de Jalisco femenil, la serie a ganar 3 de 5, está empatada a un juego ganado por bando. La historia de éxito que se da, lo analizo en tres vertientes: La franquicia ha trabajado en preservar un producto que llega a todos los públicos, es decir, el “target” abarca desde los muy pequeños hasta los abuelos que disfrutan de un espectáculo ameno, divertido. El “merchandising” ha ido impactando en la identidad y cada vez se ven más aficionados con sus playeras y colores en la tribuna.
El aspecto deportivo responde en la cancha con lucha, entrega y pasión. Emociona ver el deporte ráfaga en toda su expresión. No me quiero imaginar lo que será si el equipo juega la final de campeonato, no cabrá un alfiler en el Arteaga. Y el 22 de julio se estrena la temporada 2022 del basquetbol varonil, se viene la locura del basquetbol en Querétaro, estaremos pendientes.