Logo Al Dialogo
11 de julio 2022

Javier Esquivel

Informar desde la administración pública la existencia limitada e insuficiente o la falta total de un bien que se considera vital para la población sin una estrategia de comunicación es un arriesgado desafío y podría ser el mayor error de cualquier gobierno.

Nuevo León es muestra de lo anterior. La falta de agua en el estado ha generado una profunda crisis en la mayoría de los sectores productivos, provoca un estado de permanente irritación social y ha puesto en jaque a sus autoridades cuya aprobación y popularidad van en caída libre.

Las administraciones anteriores no previeron, no comunicaron y fueron nada transparentes para informar que se asomaba una tormenta de mayúsculas proporciones.

Hoy las autoridades de la entidad implementan y difunden medidas paliativas, ofrecen a futuro débiles soluciones y al mismo tiempo piden, a través de titubeantes conferencias de prensa, el apoyo, comprensión y paciencia de los ciudadanos que -al igual que el abasto de agua- tiene un límite.

La insuficiencia del vital líquido es un reto que está situado con letras mayúsculas en los atlas de riesgos de las grandes ciudades del México. La amenaza no es exclusiva de la zona norte del país y sí atañe a todos los gobiernos sin importar el color de su bandera política.

A pesar de la gravedad del tema aún no es trasladado a las agendas de la comunicación estratégica gubernamental.

Las políticas públicas para resolver la problemática de la falta de agua no cuentan con la visibilidad que toda política pública amerita. Hoy no tiene el peso suficiente en las agendas políticas ni mediáticas del resto de los gobiernos a pesar de que es una innegable preocupación ciudadana y una amenaza que se generaliza rápidamente a nivel nacional.

La mayoría de los gobiernos estatales y municipales no solo están obligados a ser actores protagónicos para prevenir y resolver el tema, sino también a transparentar y dar a conocer las acciones que implementarán en lo inmediato.

Dicha rendición de cuentas no solo debe transitar en el sentido unidireccional de la información, sino que debe transformarse en una comunicación en la que llame a la acción a todos los involucrados.

La acción de comunicar un tema tan delicado debería enfocar el problema, delimitar sus causas y plantear soluciones, buscar, lograr y mostrar consenso, ganar visibilidad para que los distintos públicos acepten la política a implementar, demostrar que se cumple y se lleva a cabo lo aprobado y rendir cuentas a la opinión pública de los muchos o pocos resultados obtenidos.

Por el momento nada de lo anterior tiene lugar, incluso no sucede ni en Nuevo León donde se vive con el problema. Urge una efectiva comunicación de gobierno que involucre, concientice y haga efectiva la participación activa de todas y todos.

Apunte de consultor

Quien haga suya la bandera social referente a esta escasez de agua, su mala administración y la defensa de los grupos sociales más vulnerables que son afectados por esta deficiencia estará en condiciones de hacerse de un fuerte liderazgo y contará con el apoyo y respaldo de amplios sectores populares de su entidad.

La oportunidad está nuevamente en el legislativo. Hoy ya varias legisladoras locales exploran el tema y una gama de soluciones. Deseamos que todas sus propuestas tomen la fuerza necesaria y que se comuniquen a la brevedad, pero sobre todo lo hagan con estrategia.

@Javoesquivel

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados