Estamos a pocos días de que arranquen formalmente las campañas electorales federales. El 1 de marzo dará inicio oficialmente la contienda presidencial así como la disputa por la Cámara de Diputados y la de Senadores.
En este contexto de intercampañas, se han visto bastantes ataques entre la denominada Cuarta Transformación y la alianza opositora. Pareciera que hay factores que se unen para pensar que no será una elección tersa. Evidentemente, toda disputa por promover tal o cual proyecto de nación trae consigo la desatadura de todo tipo de pasiones y polémicas, que, en la medida que estén encausadas, deben orientarse a promover claramente los ideales políticos de cada grupo.
En este sentido, la democracia está hecha para dirimir todo tipo de conflictos mediante el debate de las ideas y a eso deben apegarse los contendientes. Eso es lo que esperan los ciudadanos, quienes ya avizoran cómo será el tenor de las campañas. Lo importante será que, desde los actores políticos, se incentive realmente con su oferta electoral a una mayor participación ciudadana. Ese será un gran reto.