Con el arranque de las campañas electorales aproximándose, la cascada de inauguraciones de obras, proyectos y la implementación de programas están a la orden del día en todos los niveles de Gobierno. Los funcionarios buscan resaltar lo hecho por sus gestiones, con miras electorales para beneficiar a los candidatos de la corriente de la que emanan, y refrendar con el voto de la ciudadanía su estancia por tres años más en las administraciones, o bien en la Legislatura.
No obstante, será importante que las inauguraciones de obras y proyectos vayan en concordancia con la funcionalidad de ellas, y que no por el calor del proceso electoral se realicen obras a medias o que no funcionen adecuadamente para los ciudadanos. Es grato que muchos proyectos anunciados sean entregados en estas fechas, pero será mucho más gratificante que tengan la funcionalidad deseada, pues así los ciudadanos valorarán ese esfuerzo y elegirán la opción que realmente atienda los intereses ciudadanos en rubros como educación, salud, cultura, medioambiente, servicios públicos, seguridad y empleo.
Vienen todavía muchas inauguraciones de obras y proyectos, por lo que hay que estar atentos a que estos se apeguen a los estándares de calidad que se requiere. En tanto, la ciudadanía evaluará en las urnas si esos proyectos realmente beneficiaron su entorno. Estaremos atentos.