Durante las próximas campañas electorales, no solo se someterán candidatos a caminar calles, senderos y colonias para pedir el voto.
Muchos de esos aspirantes a un cargo de elección popular necesariamente estarán sometidos al escrutinio ciudadano sobre si el Gobierno que emanó de la fuerza política que representan hizo bien las cosas en su gestión. También la Administración estatal será evaluada indirectamente por los ciudadanos. Pese a que en esta elección no se elige Gobierno estatal, la ciudadanía dará su voto avalando la gestión actual o castigándola, eligiendo una opción político-electoral distinta.
En este sentido, la puesta en marcha ayer del carril confinado de Paseo 5 de Febrero se volverá un incentivo más a la oferta electoral del partido gobernante, pues en la medida en que se arreglen los problemas de movilidad, esto será un rédito electoral; de lo contrario, esto pegará el día de la jornada electoral. Esto igualmente se refleja en lo federal. La elección presidencial será un refrendo al Gobierno actual o un revés a las políticas empleadas por el mismo. Estaremos dando seguimiento a lo que la ciudadanía decida.