Desde que el Centro Histórico de Querétaro es Patrimonio Cultural de la Humanidad, existen muchas dificultades para cualquier modificación que culmine en el retiro de este nombramiento. No obstante, de a poco, los gobiernos han realizado, con los permisos y autorizaciones correspondientes por parte del INAH, diversas modificaciones para mejorar en rubros como la movilidad, servicios públicos y otros.
El Centro Histórico queretano es un orgullo para los queretanos, lo que lleva a la reflexión sobre cómo mejorarlo, ya que es el espacio de encuentro del turismo, la cultura, el esparcimiento, la política y, por supuesto, la economía.
Por ello, siempre se vuelve necesario reflexionar sobre cómo realizar mejoras sustanciales que, por un lado, no le quiten este nombramiento internacional y, por el otro, que se adapte a las necesidades de quienes habitan el centro y de quienes gozan caminar por los andadores y calles con mucha historia. La intención siempre es privilegiar a un centro histórico vivo y vibrante.
En nuestra edición de hoy, le llevamos, a usted, una propuesta que se hace desde el sector privado, buscando tener esa vitalidad en nuestro Centro Histórico, adaptándose a las nuevas tendencias en materia de ciudades inteligentes. Es un reto interesante que, como ciudadanos, gobiernos y sociedad civil, tenemos que atender para estar a la vanguardia de las mejores ciudades del mundo.