En 2022, la Legislatura local impulsó la Ley que Regula la Prestación del Servicio de Agua Potable en Querétaro. En su momento, hubo manifestaciones por ella que llegaron hasta un pronunciamiento de la CNDH.
Ayer, en comisiones legislativas se aprobó una reforma a esta ley en la que se busca garantizar el agua potable pese a falta de pago y ante la sequía que se vive en la entidad y también en el territorio nacional. Esta adecuación pareciera responder a necesidades actuales. El artículo que se reforma en este sentido, funcionó para la realidad queretana de hace dos años. En la actualidad se vive otra. Así funcionan las leyes: atienden y norman las reglas para el funcionamiento de las instituciones y de la sociedad.
Por ello, es pertinente que las legislaturas se mantengan vivas y atentas a la realidad social, que atiendan las necesidades y normen aquellas injusticias que las instituciones o la misma dinámica social generen. En este caso, la sequía nos invita a reformar las leyes para adaptar los procesos políticos y sociales y con ello subsanar aquellas situaciones que no estén reguladas y produzcan un conflicto social.
Es así que en esta edición le llevamos a usted el planteamiento acerca de la reforma a la Ley de Agua de la entidad para atender la problemática de la sequía y garantizar el consumo del líquido vital a los queretanos, pese a la falta de pago ante la CEA.