No cabe duda que la denominada Reforma Judicial ha causado mucha inquietud entre los sectores de la población, sobre todo por la incertidumbre que se genera en torno a uno de los puntos principales de la reforma que consiste en que la ciudadanía elija a los jueces, magistrados y ministros.
La discusión se ha centrado principalmente en este tema, del cual hay pocas experiencias para tomar apuntes. Solo en Bolivia se ha desarrollado un modelo similar, en el cual ya se han efectuado dos procesos de elección de jueces: 2011 y 2017.
En México, hay una premura política por aprobar esta reforma, sin pensar en todas las aristas que involucran una elección. Si de por sí existe una complejidad en la elección de cargos de elección popular para los poderes Ejecutivo y Legislativo, la complejidad de nuestro sistema democrático se potencia.
Aunque todo parece indicar que se aprobará tal como se plantea desde el Ejecutivo federal, veremos si se logra colocar algunos lineamientos que ayuden en la elección de los jueces. Los juristas son quienes pueden aportar esta experiencia. Ya veremos el desenvolvimiento de esta reforma.