El año pasado se vivió una emergencia climática por los estragos de la sequía. Afortunadamente, las lluvias en abundancia en el último tramo del año permitieron aliviar un poco la sequía que vivieron los campos y cultivos de la entidad y de todo el país.
No obstante, todos estos fenómenos son cíclicos y este año quizá se vivan situaciones similares. Para esto, debe haber una preparación mucho mayor en todos los sectores: desde la Administración pública hasta la ciudadanía. Por un lado, pudimos ser testigos de que muchos candidatos y ahora alcaldes se comprometieron a implementar sistemas de captación de agua de lluvia, entre otros proyectos para mejorar el almacenamiento y la conducción de agua.
En este sentido, la Comisión Estatal de Aguas (CEA) implementará una serie de medidas para prevenir lo mejor posible esta época de estiaje que está en proceso. Como ciudadanos, debe haber una conciencia sobre la forma en que se usa el agua.
No desperdiciarla debe ser un imperativo en la cotidianidad de los hogares. En la medida en que cuidemos el recurso hídrico, estaremos más preparados.