En 1967, Procol Harum le dejó al mundo un legado que sigue sonando sensorial, ‘A Whiter Shape of Pale’ fue la rola que roló por todos los confines del mundo occidental desde su lanzamiento.
El éxito de ‘Una pálida sombra’ fue causal y, en sus notas, está Johann Sebastian Bach con su ‘Aria para la cuerda en sol’. Era el final de la década y los años de la experimentación con las drogas alucinógenas y la fusión de la música clásica con el rock y, por supuesto, el existencialismo que la filosofía de Nietzsche y Heidegger daban para todos los interesados en el tema, dando lugar al nihilismo y, con ello, al nacimiento del movimiento hippie, donde la onda ‘beat’ era parte de ese paisaje iconoclasta de lo convencional.
‘A Whiter Shape of Pale’ es una canción que muestra la influencia del maestro Bach en el rock bien estructurado, donde la música clásica significó el eje necesario para llenar de caleidoscopios a los oyentes dispuestos a salir de lo conforme y manipulable.
‘A Whiter Shape of Pale’ es el tipo de canciones que nos permiten comprobar que el sistema entérico existe y rige nuestras reacciones, sea para bien, cuando seguimos oyendo y disfrutando ‘La pálida sombra’ como efecto terapéutico y placentero, aunque no es la única rola que cause esos efectos mágicos, si está dentro del top 10 de las rolas que cumplen con esa función, de las rolas que segregan serotonina y estados placenteros.