Sin lugar a dudas el Mundial de Clubes ha servido de experimento para la Copa del Mundo 2026, muchos equipos, una logística a punto para atender a todos los involucrados, pero hay cosas por mejorar. Creo que esa fue la intención de FIFA, saber dónde existirán áreas de oportunidad.
El entrenador del equipo francés París Saint Germain (PSG), Luis Enrique, ha hecho ver algunas situaciones a considerar: los campos de entrenamiento tienen dificultades de acceso o se encuentran lejos de su área de descanso; normalmente se riega el pasto antes y al medio tiempo de cada partido con el objetivo de que el balón ruede más rápido, eso permite que se juegue con mayor intensidad, algo a lo que están muy acostumbrados los equipos europeos. Las altas temperaturas hacen que se seque el pasto 10 o 15 minutos después del riego, adicional a ello, el calor veraniego está haciendo estragos en los jugadores.
Hay que considerar que la FIFA por eso hace el máximo torneo mundial en diferentes continentes, que las condiciones y circunstancias sean variables porque alguna ventaja se debe tener para jugar, que los anfitriones saquen el mejor provecho de su localía. Nunca será lo mismo jugar en el Estadio Azteca como lo fue en 1986, que en el Stade d’ France en 1998 o en el Ellis Park de Johannesburgo en Sudáfrica 2010. Hasta en los juegos de video se dan esas condiciones y se adaptan los equipos. Lo cierto es que el Mundial de Clubes entrará en su etapa de eliminación directa y veremos partidos muy atractivos, la mejor motivación será la suma de dinero que van asegurando los clubes por cada fase superada, los millones de dólares están puestos en la mesa para el campeón.