La solicitud del diputado independiente Ulises Gómez de la Rosa para integrarse a la bancada de Morena en la LXI Legislatura, junto con su aparente interés por liderarla, revela las fisuras de un grupo parlamentario que parece navegar sin brújula. Las declaraciones de Sinuhé Piedragil sobre la supuesta falta de liderazgo en la bancada no hacen más que echar sal a la herida. Edgar Inzunza Ballesteros, actual coordinador, en lugar de confrontar o matizar, opta por un respetuoso silencio que, en el fondo, parece un reconocimiento implícito de las tensiones internas.
OPTIMISMO NARANJA
El delegado estatal de Movimiento Ciudadano en Querétaro, César Cadena, soltó una declaración que, por su audacia, roza lo quimérico: su partido, aseguró, es competitivo en los 18 municipios del estado. Con un entusiasmo que podría llenar un estadio, Cadena promete un equipo de “nuevos perfiles” que llevará al partido naranja a la victoria en cada rincón queretano. La afirmación de Cadena suena más a estrategia motivacional que a un diagnóstico realista. Querétaro, un bastión dominado por el PAN y con un Morena en ascenso, no es terreno fértil para promesas tan abs…olutas. La competitividad en 18 municipios requiere no solo carisma, sino estructura, recursos y, sobre todo, candidatos con arraigo local.
SIN RUMBO
El rechazo tajante a una alianza con el PAN para 2027 y la apuesta por ir solos refleja un PRI que quiere recuperar su identidad, pero también uno que arriesga demasiado. La dirigente estatal del PRI, Abigail Arredondo, aseguró que el electorado decepcionado de Morena regresará al tricolor si recuperan su confi anza. Es una apuesta valiente, pero optimista en exceso. El PRI no solo compite contra Morena, sino contra un PAN dominante y un Movimiento Ciudadano que busca morder votos. La promesa de candidatos “idóneos” para la gubernatura y la capital es un buen titular, pero sin nombres ni un proyecto visible, suena a promesa de campaña prematura.