Ayer, en la emblemática Plaza Fundadores, Morena exhibió músculo en tierra panista. Más de 5 mil personas (según estimaciones) abarrotaron la plaza y calles aledañas para escuchar el segundo informe de Claudia Sheinbaum. El operativo fue nacional: los liderazgos locales (Fernández, Nieto, Herrera y hasta Tapia) solo llevaron aliados. La verdadera movilización la hicieron los cuadros que, durante años, han credencializado colonias populares. Santiago Nieto advirtió que urge una “operación cicatriz” cuando termine la selección de candidaturas para 2027; reconoció divisiones pasadas, pero aseguró que los aspirantes están dispuestos a cerrar filas. Morena sabe convocar. Ahora falta saber si, cuando lleguen las urnas, esa disciplina resiste las ambiciones internas. La plaza se llenó hoy. La verdadera prueba es mañana.
EXPERIENCIA
Mientras otros ya levantan la mano rumbo a 2027, Mauricio Cárdenas ha elegido el camino menos vistoso pero quizás más efectivo: volver a las raíces. En días recientes, se le ha visto junto a Ignacio Loyola y Alfredo Botello, símbolos vivos de lo que construyó al PAN queretano. Es una señal que expone que, antes de aspirar a encabezar, hay que honrar a quienes hicieron posible el partido. En un PAN fracturado por ambiciones tempranas, Cárdenas apuesta por la militancia y la memoria histórica, la experiencia. Esa humildad estratégica podría ser, paradójicamente, su mayor fortaleza, porque la unidad no se decreta; se construye con respeto y cercanía. Él parece entenderlo mejor que otros.
EMPODERAMIENTO
En Querétaro, donde sobra la retórica sobre “mujeres empoderadas”, Laura Aguilar optó por el camino incómodo para dar resultados concretos. Este año, ha capacitado a más de 400 mujeres en oficios y microemprendimientos a través de sus grupos de autoempleo. No se trata solo de talleres. Les da herramientas técnicas, las acompaña en la formalización de sus negocios y las conecta con redes de venta reales. El fruto es tangible con ingresos propios, autoestima recuperada y familias más estables. Esta iniciativa demuestra que la mejor política pública no se mide en discursos, sino en manos que enseñan a trabajar y mentes que enseñan a emprender. Eso es transformación.