Cierto que la afición al fútbol en Querétaro ha sido afectada por el ir y venir de dueños y diferentes franquicias a lo largo de los años. Tan solo en los últimos 25 años hemos transitado por tres franquicias y siete dueños, ahora ocho con el proyecto que encabeza Marc Spiegel (sin contar los efímeros momentos en los que se habló de propietarios como Guillermo Cañedo White y Ernesto Tinajero). Salvo cuando Grupo Imagen llevó los destinos del equipo Gallos Blancos, las demás administraciones sostenían con alfileres un equipo que ha sido una “feria de empleo”.
Confió y entiendo que es la esperanza de muchos aficionados, el hecho de que el Grupo denominado Innovatio Capital rompa el molde, se aventure a esquemas con una visión y solidez en el mediano y largo plazo. Se haga por fin un proyecto, ejemplo tipo Grupo Pachuca; si no con una Universidad del futbol, se tengan instalaciones propias, un complejo con 10 o 12 canchas dedicadas a la búsqueda de talentos desde edades tempranas, generar más identidad. Tener una tienda como los grandes equipos del mundo y hasta un estadio nuevo con museo.
Un organigrama comprometido en sus áreas y que quieran al equipo con todo su corazón, sin desfalcos, porque así podrán proyectar la pasión de un equipo que pueda en verdad alcanzar otras alturas, dejemos de ser los olvidados de la liga y/o callar a los que nos tachan de ser una plaza de expansión.
Por supuesto que como ciudad y estado sumos mucho más que otras plazas, tenemos todo para empezar a marcar diferencia. El camino ya se tiene cimentado, empecemos a construir sin tope. Con conciencia de lo que debe tener un club de nuestros tiempos y de los que vienen. Y si no, que la afición se los demande.