Un momento de reflexión: La adversidad y la tragedia siempre muestran dos caras de la sociedad: la mejor y la peor.
La mejor: la solidaria, la que suma y busca modos de ayudar, sin distinciones. La peor: la que busca sacar cualquier tipo de beneficio a costa del dolor ajeno.
Después de las tormentas y sus graves estragos, hemos visto ciudadanos echándose la mano el uno, al otro. Funcionarios que sin importar su horario o rol, han tenido la empatía necesaria para entrarle con la gente. Instituciones de todos los niveles de Gobierno, que han salido a la calle a atender.
También quedaron en evidencia aquellos que se frotan las manos cuando algo no sale bien. Los que se cruzan de brazos para esperar a ver cómo pueden afectar, en lugar de ver cómo ayudar. Los que ironizan con el dolor ajeno.
El dolor, el sufrimiento y que miles de personas la estén pasando mal, no debe ser visto como una oportunidad de partidizar, sino todo lo contrario; debemos de sensibilizarnos y volcarnos en conjunto a la ayuda comunitaria. La tragedia no debe ser una arena política.
Es momento de sumarnos, incluso más allá de nuestras trincheras. Tenemos la oportunidad de verdaderamente aportar, sin buscar la descalificación ni la calumnia. Querétaro nos necesita a TODOS.