En septiembre de 2019, el Presidente de la República anunciaba con bombo y platillo que su gobierno había logrado erradicar el huachicol…más rápido cae un hablador, que un cojo.
De marzo a la fecha, se ha ido desenredando una trama de corrupción y delitos, relacionados al huachicol fiscal, que se operaban desde las esferas altas de la Secretaría de Marina, durante el periodo de López Obrador.
Autoridades de puertos aéreos, marítimos y terrestres parecen estar involucrados en lo más profundo de una trama que involucra a funcionarios, organizaciones delincuenciales y hasta empresarios allegados al hijo del expresidente. Además de otras actividades ilícitas, importaban y exportaban hidrocarburos, bajo etiquetas falsas, como de aceite.
El estimado hoy, es de 170 mil millones de pesos en prejuicio del erario, superando a cualquier otro de los tantos y condenables escándalos de corrupción, que han indignado al país.
La Presidenta de México, ha dicho que la investigación será profunda, que no se limitará y que no habrá impunidad. Habrá que verlo.
Por lo pronto, con gran velocidad, semana a semana nos hemos ido enterando de más detalles de este terrible caso, en el que hay nepotismo, corrupción, abusos de autoridad, delincuencia organizada y fraudes.
Dijeron que habían erradicado el huachicol, pero en realidad lo hicieron suyo.