En Querétaro sabemos que la educación es la base del desarrollo, el camino para construir un futuro con oportunidades y justicia para todas y todos. Sin embargo, desde Morena se insiste en castigar a nuestras universidades con recortes disfrazados de aumentos.
Los subsidios para los organismos descentralizados de educación en Querétaro, incluida nuestra querida Universidad Autónoma de Querétaro, apenas crecieron 1.79%, cuando la inflación proyectada es de 3%. En términos reales, eso significa un recorte. Y ese recorte es un acto de desprecio hacia las y los estudiantes que luchan por superarse, hacia los profesores que forman a las nuevas generaciones y hacia las familias queretanas que hacen un esfuerzo diario por apoyar a sus hijas e hijos en la educación.
No es un hecho aislado. Morena ha mostrado una constante hostilidad contra la educación, la ciencia y el conocimiento. Cancelaron becas para estudiantes en el extranjero, eliminaron apoyos a la investigación, cerraron las escuelas de tiempo completo y ahora vuelven a afectar directamente a las universidades públicas. ¿La razón? Muy clara: una sociedad educada, informada y crítica es una sociedad libre, difícil de manipular.
Mientras en México apenas el 60% de los jóvenes de 15 a 19 años estudia —cuando el promedio de la OCDE es de 85%—, Morena decide recortar recursos a la educación superior. Mientras el gasto por estudiante en nuestro país cayó de 4,070 dólares en 2015 a 3,650 dólares en 2022, Morena sigue debilitando a las universidades. Mientras Chile y Brasil invierten más en sus jóvenes, México ocupa el lugar 82 de 158 países en inversión educativa como porcentaje del PIB.
El recorte a la UAQ no es un error administrativo: es una afrenta directa a la educación pública, una traición más de Morena contra Querétaro. Con estas decisiones, buscan cortar las alas de quienes tienen el legítimo deseo de crecer, estudiar y aportar con su talento al futuro de México.
Desde Acción Nacional decimos con claridad: defenderemos siempre la educación. Exigimos que se garantice una inversión digna y visionaria para nuestras universidades, porque sabemos que ahí se forja la libertad, la prosperidad y el futuro de Querétaro.
Cuidar Querétaro significa cuidar a sus jóvenes, cuidar a sus docentes y cuidar a su universidad. Y esa es, ha sido y seguirá siendo nuestra causa.