Mientras a nivel federal se pierden empleos y la incertidumbre ahuyenta inversiones, Querétaro vuelve a demostrar que hay otro camino.
Según datos del INEGI, el mercado laboral mexicano eliminó 1.3 millones de empleos en agosto, acumulándose a pérdidas de empleo en los primeros dos trimestres del año. Esto, es un reflejo de un gobierno federal incapaz de generar confianza y crecimiento.
El contraste es contundente: en Querétaro, el estado cerró 2024 con más de 1,055 millones de dólares en inversión extranjera directa y tan solo en agosto de este 2025, se crearon 4 mil 750 empleos formales. A ello se añade el anuncio de CloudHQ, que invertirá 4,800 millones de dólares en un campus de centros de datos que traerá más de 7 mil empleos, consolidando al estado como el polo tecnológico y de desarrollo del país.
Mientras vemos a un gobierno federal aferrado a proyectos obsoletos y a políticas que frenan la inversión, Querétaro sigue siendo ejemplo de certeza, planeación y desarrollo.
¿La diferencia? Aquí las empresas encuentran seguridad jurídica, talento humano y un gobierno que cumple. La lección es clara: cuando se privilegia el orden sobre la ocurrencia y la confianza sobre la confrontación, el empleo y las oportunidades se generan, no se pierden. Querétaro despega, mientras México se estanca.