Como cada cierre de año, el Gobierno Federal envía a la legislatura sus proyectos de ley de ingresos y presupuesto de egresos. En esta ocasión, ambos proyectos desnudan a la 4T por completo.
La supuesta administración de la austeridad y responsabilidad, gastará el 36.72% de los recursos de los mexicanos, entre los gastos del gobierno y el pago de la deuda. Deuda que de manera irresponsable, han elevado desde su entrada al gobierno en 2018: en 7 años, un aumento del 100% en la deuda mexicana que alcanzará los 20 billones de pesos.
La presión financiera provocada por la terrible administración de recursos, no hará que el gobierno priorice sus gastos, al contrario, pretenden que sean los ciudadanos quienes sigamos financiando sus ocurrencias con 26 incrementos o nuevos impuestos que afectan directamente al consumo.
Por si la deuda insostenible y los impuestos a los consumidores no fueran suficientes, el manejo del resto del presupuesto es una afrenta más a la sociedad mexicana: a la educación destinarán solamente 5 de cada 100 pesos, a la salud solo 66 centavos de cada 100 pesos, los recursos para estados, municipios y universidades, cada vez más limitados.
Mientras el país lucha por sobrevivir ante la crisis de seguridad. Mientras sufrimos un sistema de salud que no previene, atiende ni cura. Mientras se pierden empleos y los hogares padecen crisis y la inflación, el gobierno prefiere seguir con ocurrencias. ¿Donde están sus prioridades?