PRESUPUESTOS
En el panteón fiscal, la calaca revisa con astucia
a Gerardo Ángeles y el presupuesto que anuncia,
sesiones intensas, con impuestos en la mira,
municipios sin subir tasas, ¡políticas que inspiran!
Recursos limitados, dice el panista tesorero,
ayuda estatal si “no solo piensan en dinero”.
La Muerte baila entre leyes de ingresos
y presupuestos de egresos tiesos.
Noviembre, límite para propuestas,
en danza de finanzas impuestas.
Legisladores, tiemblen. La parca acecha sus planes,
por dilatar lo justo en presupuestos charlatanes.
¡Que viva la crítica, en rima clara y sin disfraces
antes de que los lleve por avaros e incapaces!
TRANSPORTE
En el panteón del transporte, la calaca anda buscando;
por Gerardo Cuanalo y su AMEQ, anda preguntando.
200 estaciones vandalizadas, con grafiti y palabrotas;
cuadrillas pintan y arreglan, un esfuerzo a cuentagotas.
Prevención que suena a excusa tiesa,
torniquetes fallan en Alameda con 18 mil almas al día.
La huesuda susurra: “Mantenimiento constante… Qué ironía,
mientras en las estaciones sufre la ciudadanía!”.
La Muerte baila entre bancas relucientes;
“condiciones adecuadas”, dice el titular presidente,
pero vandalismo acecha, y el servicio cojea en lo urgente.
Querétaro, ¿limpieza real o solo fachada ostentosa?
Políticos, tiemblen; la Parca no es generosa,
por prometer pulcritud en un Qrobús.
¡Que viva la crítica, sin escapada en microbús,
antes de que los lleve por andar de rigurosa!
OBRAS LENTAS
En el panteón serrano, la calaca santurrona
se ríe de Pío Salgado; nada le perdona.
Caminos rotos por lluvias, en etapa de obra eterna,
inventarios y presupuestos, así es como gobiernan.
Prioridades en Jalpan, Pinal y Arroyo Seco,
100 millones de pesos prometen con eco,
pero el pueblo espera, en barro y desespero,
y la huesuda susurra: no alcanzará el dinero.
La Muerte baila en un San Joaquín olvidado.
Esto no es de colores ni cosa del pasado;
las obras tardarán un año, para dejar todo cambiado.