Logo Al Dialogo
22 de enero 2026

Bruno Casalini

Que el Gobierno de México esté entregando a Estados Unidos a operadores de alto perfil del crimen organizado no es, por sí mismo, una mala noticia: es cooperación internacional contra redes trasnacionales. El problema es lo que revela hacia adentro.

Esta semana se confirmó el traslado de 37 delincuentes más, que ahora serán procesados por la justicia estadounidense.

Cuando un Estado opta por sacar del país a los acusados más peligrosos para que sean juzgados afuera, la pregunta inevitable es: ¿por qué aquí no podemos? No es solo capacidad; es confianza. Confianza en que un caso no se pudra en laberintos, no se congele por tácticas de aplazamiento, no se fracture por filtraciones, corrupción o miedo. Y si eso lo percibe el ciudadano, también lo perciben nuestros socios en el extranjero.

México sí tiene un Tratado de Extradición con Estados Unidos: no se niega la existencia del marco legal. Lo que debería incomodarnos es que la extradición se esté volviendo atajo y no excepción; señal de que ni adentro ni afuera se considera que nuestro sistema de justicia pueda cerrar el círculo completo: investigar, procesar y sentenciar.

Si queremos recuperar el control del país, no basta con capturar: hay que condenar en casa. Fortalecer fiscalías, policías de investigación y cárceles; limpiar procedimientos; blindar la labor judicial; y romper, de una vez, la idea de que la justicia mexicana es negociable y un fracaso.

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados