La firma del Acuerdo de Amistad entre Querétaro y Cuauhtémoc, liderada por ‘Felifer’ Macías y Alessandra Rojo de la Vega, no es solo burocrática; apuesta por el orden, la legalidad y el intercambio de prácticas en seguridad y servicios públicos, marcando un “antes y después” en la política local. Macías destaca el respeto a leyes y valores como base para transformar ciudades. Rojo, por su parte, resalta la cooperación como clave para administraciones eficientes y cercanas. Este pacto generacional demuestra que, más allá de ideologías, el diálogo entre gobiernos puede construir un país más seguro y justo.
SEGUNDO INFORME
Silvia Amaya, rectora de la UAQ, llega a su segundo informe de actividades con el 55 por ciento de compromisos cumplidos, de acuerdo con el Monitor de Promesas de Campaña que publica Grupo AD Comunicaciones. La rectora expone logros palpables: un boom en investigadores del SNII, más de la mitad estatales en sus filas, expansión de planteles y programas académicos. Becas, acreditaciones y servicios a la comunidad interna y externa subrayan una gestión que prioriza la excelencia. Esta trayectoria no es fortuita; es el fruto de un liderazgo visionario que posiciona a la UAQ como faro queretano. En tiempos de desafíos educativos, Amaya nos recuerda que invertir en conocimiento es apostar por un futuro próspero.
UNIDAD
En medio de la efervescencia por la gubernatura queretana de 2027, Luis Nava Guerrero emergió como una voz conciliadora en el PAN. Su autodenominación como “soldado en la trinchera” y disposición a servir donde se le necesite, tras la salida de Marco Del Prete, inyecta madurez al proceso interno. Nava descartó divisiones, apostando por una conducción política que priorice la unidad y el bien de Querétaro. Su llamado a la generosidad militante es oportuno; en un país fracturado, el panismo local podría ser ejemplo si transforma aspiraciones personales en fortaleza colectiva. Falta ver si esta retórica se materializa; el triunfo electoral depende de acciones, no solo palabras.