El Plan Querétaro 2050 entró en la recta final y trae lo que tanto se ha pedido: combatir la pobreza extrema, un sistema de trenes metropolitanos o interurbanos, Ciudad Aeropuerto, seguridad hídrica y más áreas verdes. No es un capricho de una Administración; es el primer ejercicio de planeación de largo plazo con sustento constitucional y construido con ciudadanos, empresarios y academia. Antonio Rangel explicó que será guía obligatoria para las próximas administraciones, pero el verdadero reto no está en redactar el documento, sino en que no se quede guardado en un cajón cuando cambie el Gobierno. Querétaro necesita que este plan deje de ser una bonita promesa y se convierta en compromiso blindado, porque el 2050 no espera; ya llegó el momento de mover la aguja en movilidad, agua y rezagos sociales.
La luz no es un favor
Por fin, el Gobierno de Querétaro y la CFE reconocieron lo evidente: los cortes recurrentes de luz en colonias como La Gotera, Los Héroes, Saldarriaga, La Trinidad, Paseos del Bosque y El Salitre ya no son “incidentes”. Son un problema estructural que además deja sin agua a miles de familias, ya que, sin luz, los pozos dejan de funcionar. El anuncio de canales de comunicación directa y la reunión con la Comisión Estatal de Aguas es un paso correcto, pero es lo mínimo indispensable. Los ciudadanos necesitan transformadores que funcionen y respuestas en horas, no en semanas. Que este acuerdo no se quede en acta. La gente ya agotó la paciencia. La luz no es un favor; es un derecho básico. Querétaro merece cumplirlo.
Espacios dignos
El ambulantaje en el Centro Histórico de Querétaro no se resuelve con multas ni desalojos. Se resuelve con dignidad. La propuesta de un nuevo mercado artesanal, surgida del diálogo ciudadano con CIVICA y asumida por la Secretaría de Planeación, es una buena noticia urbana. Los artesanos no piden limosna; piden un espacio definitivo que preserve su oficio, impulse el turismo y genere economía real. Reconocen que Allende 20 solo funcionó para unos cuantos y exigen, con toda razón, un lugar con atención a sus familias en salud, educación y capacitación. No es capricho; es sentido común. Treinta días para definirlo. Es un plazo corto, pero suficiente si hay voluntad. Querétaro no necesita más vendedores en la calle; necesita artesanos con techo propio.