Recientemente, hubo una certificación de profesionistas especializados en mediación por parte del Poder Judicial del Estado de Querétaro, lo cual celebro y aplaudo porque era una agenda pendiente que no podía retrasarse más.
En otras entidades de la república, avanzaron con mayor celeridad con la única finalidad de que los asuntos no se judicialicen, es decir, evitar la acumulación de expedientes en los tribunales. En ese tenor, estimada o estimado lector, sabemos bien que el diálogo debe de imperar ante cualquier conflicto.
Por supuesto, habrá situaciones que por su propia naturaleza será difícil llegar a un punto medio, sin embargo, tratándose de pago de pesos, cuestiones familiares, entre otros escenarios, será de mucha utilidad que participe un mediador privado con una certificación que lo avale como tal en aras de realizar dichas intervenciones, particularmente, porque tales acuerdos serán vinculantes, en otras palabras, tienen fuerza de ley para que sean cumplidas a cabalidad con los mismos apercibimientos que una sentencia.
En suma, espero que se pueda socializar este ejercicio para un mejor entendimiento entre las partes involucradas, esperando que los asuntos de alta complejidad sean los que se ventilen ante las autoridades judiciales en vías de que se logre el anhelo de la justicia pronta y expedita.