A poco de cumplirse 32 años de la muerte de Kurt Cobain, el vocalista de Nirvana se volvió tendencia derivado de la publicación de un nuevo informe forense que contradice la causa oficial de fallecimiento del músico.
De acuerdo con el análisis pericial, el artista no habría cometido suicidio, sino que podría haber sido víctima de homicidio, ocurrido el 5 de abril de 1994 en Seattle, Estados Unidos.
El estudio fue elaborado por un equipo independiente de especialistas, liderados por Brian Burnett, experto en casos que combinan sobredosis y heridas por arma de fuego. Según el grupo, la información contenida en la autopsia original arroja diversas inconsistencias con una muerte inmediata por disparo, tal como se determinó en la década de los 90.
Y es que la investigación inicial dictaminó que Kurt Cobain se quitó la vida con un arma de fuego, en medio de problemas relacionados con el abuso de sustancias. Adicionalmente, los reportes señalan que el compositor se habría administrado una dosis de estupefaciente diez veces superior a la habitual antes de la detonación.
Kurt Cobain no se habría suicidado, habría sido asesinado
El nuevo informe argumenta que hay diez elementos clave para cuestionar la narrativa oficial; ya que el líder de Nirvana habría sido interceptado por una o más personas que primero lo habrían forzado a consumir una dosis letal de narcótico para dejarlo sin capacidad de reacción.
Luego, uno de los supuestos agresores habría efectuado el disparo y manipulado la escena para que pareciera un suicidio. Entre los puntos señalados en el artículo están:
Indicios de una sobredosis administrada para incapacitarlo, antes del disparo.
La posibilidad de que el arma fuera colocada en sus brazos después de su muerte.
Señalamientos de que la nota atribuida a Cobain podría no corresponder completamente a un mensaje de despedida.
La presencia del recibo de compra del arma en su bolsillo.
El recibo de los cartuchos también encontrado entre sus pertenencias.
Municiones acomodadas cuidadosamente a sus pies, lo que, según los investigadores independientes, sugeriría una escena preparada.
Michelle Wilkins, quien participó en el análisis, relató que a su juicio, la escena parecía montada para eliminar cualquier duda. “Da la impresión de que alguien quiso asegurarse de que todo apuntara inequívocamente a un suicidio: los recibos del arma y de los cartuchos en su bolsillo, las balas ordenadas a sus pies”.
De igual manera, los especialistas manifestaron que el paquete con el estupefaciente estaba a unos centímetros de distancia, con jeringas tapadas, algodón y restos de sustancia en su interior. “Se supone que debemos creer que tapó las agujas y puso todo en orden después de inyectarse tres veces, porque eso es lo que uno hace mientras se está muriendo (…) los suicidios son un desastre y esta escena fue muy limpia”.
Aunado a ello, la investigación documentó la presencia de líquido en los pulmones, hemorragias en los ojos y afectaciones en órganos como el cerebro y el hígado. Dichas características, comentaron, no encajan en una muerte inmediata provocada por una detonación.
Por el contrario, los expertos resaltaron que los signos pueden observarse en fallecimientos asociados a sobredosis, donde la respiración se alenta progresivamente y el flujo disminuye antes de morir.
Finalmente, Wilkins cuestionó que el presunto ataque habría imposibilitado a Kurt Cobain para sostener el peso de una escopeta. “Imagínense que está en coma y moribundo (…) cómo la habría tenido que sostenter (el arma) (…) pesa seis libras”.
Ante la nueva versión, un portavoz del Departamento de Policía de Seattle senteció que el caso no será reabierto. Reiteró que la conclusión fue que el guitarrista se quitó la vida. “Murió por suicidio y esta sigue siendo la postura mantenida por este departamento”.
Entérate de lo que sucede en Querétaro, México y el mundo en el chatbot de Al Diálogo