La gobernadora Delfina Gómez Álvarez encabezó la conmemoración del Día de la Bandera en la Explanada de la 22/a Zona Militar, en Rayón, Estado de México, en un acto que combinó simbolismo cívico y mensaje institucional.
Ante más de tres mil asistentes, la mandataria subrayó la necesidad de fortalecer la unidad nacional y preservar libertades y derechos en un contexto de retos políticos y sociales.
El evento reunió a autoridades estatales, municipales, representantes de los poderes públicos y comunidad educativa.
Durante la ceremonia, el secretario de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, Miguel Ángel Hernández Espejel, afirmó que la coordinación y el respeto entre los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial constituyen pilares de la vida democrática.
Sostuvo que el lábaro patrio representa el marco constitucional que rige la vida pública y recordó que el ejercicio del poder está sujeto a la ley. El discurso enfatizó la pluralidad y la justicia como condiciones para la estabilidad social.
Se abanderaron 150 escoltas escolares del Edomex. Foto: Especial
El acto incluyó la entonación del Himno Nacional, el toque militar “Tres de Diana”, la incineración del lábaro patrio y un enlace con la ceremonia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desde Campo Marte.
Uno de los momentos centrales fue el abanderamiento de 150 escoltas escolares, en una entidad que concentra uno de los sistemas educativos más amplios del país.
La acción busca reforzar la formación cívica desde las aulas y consolidar el sentido de identidad nacional entre estudiantes mexiquenses.
Además, 125 bandas de guerra —representativas del mismo número de escuelas— recibieron instrumentos musicales para fortalecer esta disciplina formativa.
La ceremonia tuvo como sede el municipio de Rayón y contó con la presencia de Horacio Duarte Olivares, secretario general de Gobierno; Héctor Macedo García, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México; así como representantes del Poder Legislativo local y autoridades municipales.
Más allá del protocolo, el evento reforzó un discurso centrado en estabilidad institucional y cohesión social.
En un escenario marcado por debates nacionales, la ceremonia funcionó como espacio para reiterar el compromiso con el orden constitucional y la convivencia democrática.
La entrega de banderas y equipamiento a las bandas de guerra se presentó como inversión en identidad y cultura cívica, con la mirada puesta en las nuevas generaciones.