En el arranque de la Primera Jornada Nacional de Prevención de las Rickettsiosis en el Humano, el Gobierno del Estado de México desplegó un esquema de vigilancia epidemiológica y monitoreo en laboratorio para cortar riesgos antes de que aparezcan casos.
La secretaria de Salud estatal, Macarena Montoya Olvera, informó que en la entidad no se han confirmado contagios de rickettsiosis; aun así, brigadas sanitarias capturan garrapatas, pulgas y piojos para su análisis en laboratorios estatales y federales.
Si se detecta el agente infeccioso, se activa notificación a la población de la zona y se recomienda desparasitar a los animales para interrumpir la cadena de transmisión. La estrategia apunta a anticiparse.
La rickettsiosis es una infección bacteriana transmitida, sobre todo, por la picadura de garrapatas o pulgas infectadas. Sin tratamiento oportuno puede agravarse.
Los síntomas iniciales suelen ser fiebre repentina, dolor de cabeza intenso, malestar general y dolores musculares. En fases posteriores puede aparecer erupción cutánea.
La recomendación oficial es no esperar: ante cualquiera de estos signos, acudir de inmediato a la unidad médica más cercana para diagnóstico y tratamiento.
Perros y gatos pueden transportar garrapatas al interior del hogar. Por ello, la autoridad sanitaria insiste en revisar periódicamente a las mascotas, mantener al día su desparasitación y limpiar patios, jardines y espacios donde permanecen.
La prevención no depende sólo del sector salud. También exige la participación ciudadana y la notificación oportuna de casos sospechosos por parte del personal médico.
Durante la jornada nacional, se reforzaron campañas de difusión para reconocer síntomas y reducir riesgos. El mensaje central es claro: aunque no haya casos en el Estado de México, la vigilancia continúa.