En mayo de 2017, se inauguró el Macrolibramiento Apaseo-Palmillas, una vía alterna a la autopista federal 57 y que conecta a la carretera 413, México-Querétaro; como parte del proyecto ejecutivo, se terminó la construcción de una sexta plaza de cobro, que detonará su uso, pues está a solo 15 kilómetros de la capital queretana.
Actualmente, el Macrolibramiento contabiliza 16 mil vehículos diarios, aunque tiene capacidad para más de 32 mil; en caso de que se rebase la afluencia, hay opción de crecer el número de carriles.
Con una vía de 86 kilómetros y cinco plazas de cobro, la nueva caseta (la sexta), hace intersección con la carretera estatal 413 (Corregidora-Coroneo) y está a solo 10 minutos del nuevo puente de Santa Bárbara.
Recientemente, el gobierno estatal construyó el Distribuidor Vial de la carretera estatal 413, que incluyó la ampliación de dos a cuatro carriles de dicha vialidad hasta el entronque con el Macrolibramiento, lo que permite una circulación más rápida y segura.
Circular por el Macrolibramiento puede ahorrar, al menos, 45 minutos de circulación, y, en caso de alto tráfico o accientes vehiculares como el del 5 de julio cuando una carambola obligó al cierre, por más de seis horas, de la carretera 57, en ambos sentidos, a la altura de San Juan del Río.
Con seis años abierta al público, el Macrolibramiento es percibida como una vía insegura, sin embargo, la incidencia de asaltos logró disminuir y se han realizado inversiones para aumentar el patrullaje y la tecnología.
Actualmente, cuenta con cuatro camionetas de auxilio vial, opera con seguridad privada y tiene tres patrullas que recorren la pista durante las 24 horas; una de estas patrullas tiene personal armado y vigila, principalmente, el tramo de 20 kilómetros que están en territorio de Guanajuato.
Además, ampliará la instalación de cámaras de videovigilancia para monitorear en tiempo real.
El nuevo entronque está pensado para una mejor comunicación, no solo entre la metrópoli de Querétaro y la capital del país, sino en la misma zona mejorará la circulación al conectar con comunidades como Charco Blanco.
Foto: Armando Vázquez
La infraestructura de la nueva caseta, que incluye dos puentes vehiculares, ya está lista y solo espera la aprobación de las autoridades federales para que sea abierta a los automovilistas.