¿Es posible tenerlo todo? Para millones de mujeres en México, la respuesta está atravesada por cifras que revelan una desigualdad persistente. Aunque su participación en el mercado laboral ha crecido, las condiciones siguen lejos de ser equitativas.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la brecha salarial puede alcanzar hasta 36% cuando hay hijos, incluso en condiciones laborales similares.
A esto se suma una carga de trabajo invisible: según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, las mujeres destinan 65% de su tiempo total de trabajo a labores domésticas y de cuidados,frente al 31% de los hombres.
Esta desigualdad no solo impacta el ingreso, también limita oportunidades profesionales, acceso a mejores empleos y calidad de vida.
Señales como el agotamiento constante, la renuncia a ascensos o la dificultad para conciliar vida personal y laboral son síntomas de un problema estructural.
No se trata de falta de capacidad, sino de un sistema que sigue colocando el peso del cuidado en un solo lado.
El debate sobre si las mujeres pueden equilibrar trabajo, familia y desarrollo personal sigue abierto. En la práctica, ese equilibrio implica jornadas extendidas, decisiones difíciles y, en muchos casos, renuncias silenciosas.
La brecha salarial no es un dato aislado. El Instituto Mexicano para la Competitividad advierte que ser mujer en México sigue siendo un factor que reduce ingresos, y la maternidad amplifica esta desventaja.
Trabajo no remunerado: la otra jornada
Más allá del empleo formal, existe una segunda jornada que no aparece en nóminas.Organizar la vida familiar, gestionar citas, supervisar tareas escolares y sostener la logística del hogar forma parte de una carga mental constante.
Las mujeres dedican en promedio 9.4 horas más a la semana que los hombres al cuidado de niñas y niños pequeños. Este tiempo impacta directamente en su disponibilidad para crecer profesionalmente.
Maternidad y desigualdad económica
Los datos muestran una paradoja: mientras los hombres aumentan sus ingresos hasta 38% tras tener su primer hijo, las mujeres apenas registran un incremento del 8%. La maternidad, lejos de ser neutral, se convierte en un factor de desventaja económica.
10 roles que desempeña una mujer además del profesional:
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EL DATO
La idea de que las mujeres “eligen” trabajos flexibles o peor pagados pierde fuerza frente a la evidencia. Las condiciones estructurales, la falta de sistemas de cuidado y los estereotipos limitan realmente sus opciones.