La perimenopausia es la etapa de transición hormonal que puede comenzar años antes de la menopausia, cuando los ovarios empiezan a disminuir gradualmente la producción de estrógenos y progesterona.
En México, esta fase se presenta típicamente entre los 40 y 55 años, aunque puede empezar antes, y puede durar de 2 a 8 años, con un promedio de alrededor de cuatro años de síntomas fluctuantes.
Durante la perimenopausia, el cuerpo envía señales que muchas veces se confunden con estrés, sobrepeso o “edad”: irregularidades menstruales, bochornos y sudoraciones nocturnas, insomnio, cambios de ánimo, sequedad vaginal e incluso dificultades de memoria.
A nivel institucional existe una norma oficial que obliga al sistema de salud mexicano a proporcionar atención integral, prevención y detección de los signos y síntomas del climaterio (perimenopausia + postmenopausia), así como orientación y seguimiento periódico.
Sin embargo, gran parte de las mujeres no recibe un diagnóstico oportuno ni información clara sobre lo que sucede en su cuerpo.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó más de 148 mil consultas por síntomas de menopausia y transición hormonal solo en el primer semestre de 2025, lo que evidencia la alta demanda de atención médica ligada a estos procesos.
Expertos en salud señalan que hasta el 87% de las mujeres en menopausia o climaterio presentará síntomas que afectan calidad de vida, pero muchos casos no se abordan con información médica adecuada ni un plan de tratamiento temprano.
Ignorar estas señales no es trivial: puede influir en el riesgo de osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y alteraciones metabólicas, y puede prolongar una transición difícil por años sin alivio ni orientación preventiva.