En Querétaro, las mujeres sostienen miles de hogares en solitario. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 4 de cada 10 hogares en el estado están encabezados por una mujer, lo que representa uno de los grupos con mayor vulnerabilidad económica ante inflación, empleo informal y créditos de alto costo.
Ser jefa de hogar implica cubrir renta o hipoteca, alimentación, educación y servicios, muchas veces con ingresos menores que los de los hombres y con empleos precarios.
Datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) advierten que el sobreendeudamiento se relaciona con el uso recurrente de tarjetas para gasto básico y créditos personales con tasas elevadas.
Alertas claras: pagar una deuda con otra, destinar más del 30% del ingreso mensual a créditos, retrasos constantes en pagos o llamadas de despachos de cobranza.
Cuando el crédito deja de ser herramienta y se vuelve carga, la estabilidad familiar se pone en riesgo.
Cinco programas estatales o municipales en Querétaro dirigidos a mujeres
Programas Contigo: Incluye «Mujeres Contigo» (refuerzo económico), «Contigo y tu bebé» (apoyo en primeros 1000 días), y «Contigo en tu Mesa» (canastas alimentarias).
Apoyo a Negocios de Mujeres (Programa de Recuperación Económica del Estado de Querétaro) — Subsidio económico (hasta $20,000) para impulsar negocios de mujeres inscritas formalmente.
Centros de Empoderamiento para las Mujeres (Municipio de Querétaro): Ofrecen talleres de profesionalización, actividades físicas y apoyo psicoemocional.
Programa Apoyo a Madres Trabajadoras: brinda a cientos de mujeres la oportunidad de fortalecer su independencia económica, impulsar sus proyectos y garantizar mejores condiciones para el cuidado de sus hijas e hijos
Apoyo en Casos de Violencia (Tel Mujer): Atención y orientación 24/7 a mujeres en situación de violencia, llamando al número 442 216 4757
Cómo romper el círculo de la deuda
No uses la tarjeta para despensa básica si no podrás liquidarla en el corte.
Prioriza deudas con mayor tasa de interés.
Negocia directamente con el banco antes de caer en mora.
Evita créditos “exprés” sin regulación.
Destina al menos 10% del ingreso a fondo de emergencia.