Ahora mi reflexión personal fue ¿Cómo aterrizo esto a mi vida personal? Habemos personas rojas, coléricas, de acción aceleradas que en el día a día andamos a 120 km/h, atropellando a las demás personas y según la jerarquía ganamos preferencia por el tamaño del vehículo. Te lo digo y me lo escucho, para que desde la humildad solicitar disculpas. Debo de reconocer, que mi ritmo no es el de las demás personas, que si te atropello por mi acelere, prometo buscar los medios para funcionar de manera armónica con el sistema. Quiero organizarme para circular en el nuevo tránsito, con las nuevas normas viales de 50 KM/H, sabiendo que mi velocidad puede ocasionar accidentes. No pido que te detengas, jamás. Ni que bajes tu ritmo interno, solo quiero generar consciencia que hay un circulo de no influencia cultural, que va más lento y que cuando salgas a la calle, a la parte publica, en lo profesional, seas empático, y te organices para realizar tus múltiples actividades, pues cuando tú vas al ritmo social, logras tu objetivo con mayor facilidad. Disfruta cada segundo de tu vida. Corre, vuela en tus sueños y aterriza tus acciones, generando cause vehicular controlado, sin frenones ni arrancones, que tus acciones sean impulsadora de la nueva cultura, no afectes de manera negativa al sistema. Al contrario, se un causante de admiración, de materialización de proyectos, de fluir en sincro-destino, porque cuando vas al ritmo de la vida sin generar resistencia, ni empujando, vas haciendo que las cosas sucedan en el tiempo perfecto. A fluir con el entorno a 50km/h. Excelente fin de semana.