LO BUENO
La presentación de los 101 “defensores” del PRI en Querétaro es, al menos, un gesto de supervivencia. En medio del desierto electoral que vive el tricolor, reunir a militantes, darles un nombre pomposo y hablar de “proteger a las familias” demuestra que aún quedan cuadros con ganas de pelear. Abigail Arredondo señaló con certeza los problemas reales (el agua, la movilidad y la inseguridad) y recordó que Morena no ha traído el paraíso prometido. En eso no miente; el hartazgo ciudadano existe y el PRI todavía puede capitalizarlo si logra reconstruir algo parecido a una oferta creíble.
LO MALO
El dirigente nacional, Alejandro Moreno “Alito”, dejó plantada a la militancia queretana para jugar pádel en Coahuila. La excusa oficial de “problemas de logística” se derrumbó en cuanto subió su propio video a las redes. Es un acto de desprecio simbólico, mientras la base local se convence de que “estamos unidos”, el jefe nacional prioriza actividades recreativas particulares. Peor aún: la dirigencia estatal tuvo que improvisar una mentira piadosa en vivo. Esa falta de respeto elemental erosiona, en minutos, meses de trabajo de organización.
LO PEOR
Lo más grave no es la ausencia de “Alito”, sino la fractura interna que ya nadie disimula. El diputado federal Mario Calzada Mercado (nombrado “Defensor de México” por la misma dirigencia nacional) se ausentó del acto y denunció públicamente lo que muchos militantes murmuran: el proceso de reelección estatal fue opaco, las finanzas generan inquietud y la falta de resultados es evidente. Cuando un legislador priista con curul federal se atreve a decir que el partido local necesita “relevo urgente”, el mensaje es claro: ni siquiera ellos se creen el discurso de “partido fuerte, sólido y unido”. Ni hablar de las ausencias de perfiles icónicos del PRI, como sus exgobernadores, quienes brillaron por su ausencia. Difícilmente se puede imaginar un arranque más elocuente de lo que realmente está ocurriendo. El partido se declara listo para “defender Querétaro”, pero ni ellos pueden “defenderse”.