Cuando para unos la temporada de lluvias implica buenas cosechas, para otros solo es una temporada de charcos, inundaciones que causan más tráfico y la temporada en que hay que llevar más veces los trajes a la tintorería. ¿Por qué, a pesar de los beneficios, puede ser un mal augurio?
En el imaginario popular, la lluvia tiene connotaciones ambivalentes. Para algunos, es bueno que llueva el día de una boda; augura abundancia. Para otros, la lluvia en una celebración es signo de un futuro poco prometedor. Unas personas clavan cuchillos en el jardín y otros se preparan con botas para salir a disfrutar de estos charcos maravillosos. ¿Cuál es la realidad?
La realidad no cambia. La temporada de lluvias es un fenómeno que, en algunos años, puede provocar las mejores cosechas y, en otros, puede arruinar los cultivos. En los años del niño o la niña, afecta la pesca y, en otros, es tan escasa que puede provocar un invierno crudo y hasta hostil. Ell cómo interpretamos un fenómeno natural es parte de nuestra cultura comunitaria y hasta una elección individual.
Gestionar la temporada de lluvias para el campo puede significar ganancias o pérdidas, pero, para muchos gobiernos, puede ser el principio de catástrofes. La realidad es que año con año la temporada de lluvias llega; nada puede detenerla. Sin embargo, desde los agricultores hasta los gobiernos se preparan para hacerle frente. Los medios de comunicación, a pesar de la neutralidad de las noticias, siempre presentan un problema causado por las lluvias.
Al igual que en las organizaciones y los gobiernos, el cómo enfrentamos una situación implica el cómo generamos el ánimo en nuestra población o colaboradores, para enfrentarlo. Las ideas geniales para enfrentar estos fenómenos no se transforman en innovaciones, porque son producto del enojo y no de la planeación.
En el libro de Henrry W. Chesbroug, ‘Open Innovation’, podemos encontrar algunos caminos para desarrollar las capacidades que requiere la innovación. Es importante que no confundamos la invención, que solo es una buena idea, con las acciones que están ya en operación y ofrecen beneficios; pero ahora ¿qué podemos hacer para enfrentar los problemas de esta temporada de lluvias?