El pragmático presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el fúhrer venezolano, Nicolás Maduro, son cada día más gemelos del mal y buscan crear cortinas de humos para hacer una guerra militar y económica.
El primero, se cree un Bill The Kid, Django o un Ringo, pistoleros del viejo oeste americano, mientras que el segundo pretende hacer creer que es un ‘mártir’. Ambos buscan ‘salvar´ a sus países cuando la verdad es que están dando un ejemplo de cómo generar a un holocausto moderno.
El gobierno coreano le acaba de decir al jefe de estado americano que debe cambiar su política hacia el país o de lo contrario la declaración de hace un año con Kim Jong-un para la desnuclearización de la península será «un papel en blanco» y que su paciencia tiene un límite.
De igual manera el mandatario estadounidense, quien estuvo en Londres, le prometió al Reino Unido un súper acuerdo comercial si rompe con la Unión Europea. Pero eso no es todo antes de aterrizar atacó al alcalde londinense, Sadiq Khan, de origen musulmán, y lo señaló de ser «un perdedor, que debería centrarse en la delincuencia en Londres».
Así mismo en otro capítulo de la guerra económica contra México y China, estos países han reaccionado al ataque de Trump.
Ambos países han lanzado una contraofensiva contra la amenaza del presidente Donald Trump de imponer fuertes aranceles a las importaciones.
Pero eso no es todo, más de 170 firmas de calzado, entre ellas Adidas y Nike, han enviado una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que cese la guerra comercial que mantiene con China, donde estas empresas tienen ubicada la inmensa mayoría de su producción.
En cuanto al ‘angelito’ venezolano, señalamos que desde hace tres meses permanecen en la frontera con Colombia, por el lado de Cúcuta, cualquier cantidad de auxilios que donó el mundo, en alimentos y medicamentos, que se podrían dañar, porque él no permite el paso de los mismos a su país, mientras que los niños, especialmente, se mueren en los hospitales y en las calles.