El discurso de odio, la segregación y los encuentros frontales entre pares también se pueden detener si nos sumamos para derrocar autócratas y narcisistas en el poder
Mish Miranda/Columnista
Kamala Harris, conmocionó a todas y a todos por su próxima llegada a la casa blanca, el grandioso triunfo de la fórmula demócrata Biden – Harris, demostró que el populismo si se puede caer.
El discurso de odio, la segregación y los encuentros frontales entre pares también se pueden detener si nos sumamos para derrocar autócratas y narcisistas en el poder.
Sin embargo una de las más importantes aportaciones que este próximo gobierno vecino, nos brindará será la oportunidad de ver el trabajo de una mujer que en una época donde aparentemente la paridad se volvió una realidad, los retos siguen dando de qué hablar.
Su padre, estudiante de economía, hoy profesor emérito de Harvard, llegó de Jamaica. Su madre, Shyamala Gopalan, fue una bióloga estudiante de doctorado, de India, ambos inmigrantes.
Harris en su discurso agradeció a las mujeres que lucharon por los derechos que muchas hoy gozamos y agradeció a las jóvenes acudieran a las urnas, y a las niñas pidió «soñar con ambición y liderar con convicción».
Es conmovedor ver reflejada la serie de derrotas y vivencias que han vivido otras mujeres en el pasado y que con ello el día de hoy otras podrán cambiar para el futuro de las nuevas generaciones.
“La democracia no es un estado, es un acto, solo es fuerte por la voluntad que existe de luchar por ella», comentó la ex senadora quién finalmente se vuelve un determinante precedente más para fomentar la participación política de más mujeres, de más voces, de pluralidad y visión de futuro.