La segunda vertiente de análisis es dejar de hablar de los temas importantes como el desabasto de las medicinas
Carlos Olguín
Marcelo Ebrad, Claudia Sheinbaum, Esteban Moctezuma, Tatiana Clouthier, Juan Ramón de la Fuente, Esteban Moctezuma y Rocío Nahle son los destapados por el único que puede destapar precandidat@s, según el dicho del propio AMLO. Se extraña que no se incluya a Monreal, quien ya anda de gira y tiene apoyo de un buen sector de Morena.
Esto es un buen tema para discernir por dos razones. La primera es porque a tres años de terminar y ya estar hablando de sucesión deja muy mal parado al actual mandatario, pues de alguna manera es terminar a la mitad su sexenio, sin absolutamente ningún logro, ninguna transformación, pero sí con una destrucción masiva de instituciones como el Insabi, como los fideicomisos de ciencia y tecnología, cuidado al medioambiente, entre muchos otros; el aeropuerto de Texcoco, entre muchas otras instituciones como la CNDH, que la destruyó. De manera implícita reconoce que la transformación es solo un adjetivo que no se tradujo en resultados.
Por otro lado, los dos más fuertes están muy manchados por corrupción, negligencia y peleados entre sí: Marcelo Ebrard, quien era el de mayor ventaja luego de todas las irregularidades de la Línea 12 del metro, incluidos escándalos de corrupción con los que, si no fuera parte del Gobierno, debería estar más preocupado por su libertad que por ser candidato; y por el otro lado Sheinbaum, quien se tuvo que comer la derrota más grande la historia en la CDMX, hay que decirlo, sin haberlo hecho tan mal. Al menos en mi parecer, ha manejado aceptablemente bien sus crisis, pero le ha tocado pagar los platos rotos.
La segunda vertiente de análisis es dejar de hablar de los temas importantes como el desabasto de las medicinas que es un reflejo de la incapacidad de la Secretaría de Hacienda para comprar las medicinas y le mandaron la papa explotada a la ONU que no pudo comprar ni la mitad de las medicinas que le solicitaron y ahora se andan comprando de poquitos por todos lados del mundo sin certificaciones, sin controles de calidad, de chile, mole y pozole y mucho más caro que lo que se compraba. Son resultados fatales en muchas personas.
No se han cansado de mentir, inventar robos incluso de medicamentos oncológicos, y esto hay que decirlo porque son los más evidentes por tratarse de niños y niñas que despiertan la indignación de todo el país, pero no son los únicos que sufren el desabasto, porque, de acuerdo al colectivo Cero Desbasto, uno de cada cuatro recetas del IMSS no se surten; eso tiene efectos devastadores en muchas familias, porque las medicinas no son baratas ni fáciles de conseguir.
Hay muchos temas: la defensa demente del régimen cubano por parte de México, el rebrote del COVID-19, el regreso a clases, la falta de 500 mil empleos para llegar al nivel de 2019, un informe de Coneval que –se espera– anuncie 13 millones de nuevos pobres en el país, entre muchos otros. El país está en caída libre, pero de eso no conviene hablar; aquí sí lo haremos.