Con cada accidente de tránsito (fatal) que se registra en el estado, el tema resurge: la necesidad de más acciones para que los irresponsables no pongan en riesgo a terceros.
El domingo pasado fue de tragedia para Querétaro –como lo es con cada muerte que pudo prevenirse–. Una mujer, adulta mayor y pasajera de un taxi, fue la víctima mortal de un conductor que, aparentemente bajo los influjos del alcohol, se ‘pasó’ un semáforo e impactó al auto de alquiler.
Por desgracia, múltiples son los casos que han quedado en la memoria de los queretanos, y pese a los diversos operativos y al incremento de sanciones –sobre todo para los conductores ‘ebrios’– las víctimas siguen aumentando.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó que en 2021 hubo 347 homicidios culposos en la entidad; 341 de ellos fueron por accidentes de tránsito.
Tras el suceso del domingo, en la Calzada de Los Arcos, las autoridades municipales y del estado coinciden en que algo se debe de hacer.
Las causas son multifactoriales, desde la necesidad de una estricta vigilancia vial, hasta –y quizá la más importante– la decisión personal de tener empatía y respeto hacia la vida de los demás. Nos urge un mayor sentido de la responsabilidad al volante.