Este día de los enamorados es una gran oportunidad para revisar nuestras acciones con la gente que decimos amar
Seth Pérez
Darles un día a los enamorados puede ser una ocasión para mejorar o simplemente para que sea una fiesta de distracción y consumismo. Uno de los caminos del amor es formar una familia y podemos ver las cifras en aumento de casos de violencia familiar, maltrato infantil, abuso, negligencia y relaciones tóxicas, que provocan que se dude en las ventajas del matrimonio. ¿Pero el problema dónde está?
Por un lado, las instituciones gubernamentales han desplegado una campaña para evitar la violencia de género, la violencia en las relaciones y otras conductas que se dan en la intimidad del hogar o fuera de la esfera pública. Sin embargo, si los padres son incapaces de educar con el ejemplo o de involucrarse por una salud emocional en la pareja y en el cuidado de los hijos, ni las campañas ni el trabajo terapéutico pueden ayudar.
Este día de los enamorados es una gran oportunidad para revisar nuestras acciones con la gente que decimos amar. Festejar con rosas o regalos y mañana soportar gritos, golpes, insultos o cualquier abuso no compensa por caros que sean. Aprendamos a pedir amor sano, y usted ¿cómo va a festejar?